INTRODUCCIÓN VII

INTRODUCCIÓN VII: Alejandra Radano

Alejandra Radano es actriz, cantante e intérprete argentina, reconocida por su trayectoria en el teatro musical y por haber construido un universo artístico muy propio. A través de la música, el cuerpo, el vestuario y la escena, su trabajo explora la memoria, la identidad y las formas en que habitamos el mundo. En esta conversación aparecen temas que también atraviesan a MUSEII: el origen de lo que creamos, la expresión como algo íntimo y la manera en que el tiempo, los recuerdos y las experiencias van construyendo quiénes somos. Conversamos con Alejandra sobre arte, intuición y las imágenes que siguen inspirando su imaginario.

Tu recorrido estuvo siempre muy ligado al teatro, la música y el vestuario como lenguajes expresivos. ¿Recordás cuál fue el primer momento en el que sentiste que el mundo del espectáculo se transformaba realmente en tu universo?

La cuestión es desentrañar la infancia.

Ahí se gestionó todo, desde siempre evoco haber decidido ser lo que soy sin ninguna reflexión aparente: dedicarme al canto y al teatro, empezando con una trunca carrera de pianista.  

Siempre digo que uno traduce de manera expresiva lo que vivió en esa infancia, casi mental te diría, decodificando lo que pudo retener de su barrio, de su familia, de sus recuerdos borrosos intervenidos por el paso del tiempo, de lo que leyó… y ese es uno de los temas que me interpelan en este momento, el origen de las acciones. Todo es representación, sólo que uno, elige un ámbito determinado, que tiene que ver, básicamente, con una identificación expresiva y personal.

Siempre digo que uno traduce de manera expresiva lo que vivió en esa infancia, casi mental te diría, decodificando lo que pudo retener de su barrio, de su familia, de sus recuerdos borrosos intervenidos por el paso del tiempo, de lo que leyó… y ese es uno de los temas que me interpelan en este momento, el origen de las acciones. Todo es representación, sólo que uno, elige un ámbito determinado, que tiene que ver, básicamente, con una identificación expresiva y personal.

PROYECTO TEMPERLEY:

https://www.youtube.com/watch?v=e2Ob95K5eqM

Tus personajes tienen algo muy singular: parecen habitar entre lo elegante, lo teatral y lo íntimo. ¿Cómo comenzás a construir un personaje? ¿Qué imágenes, músicas o emociones suelen inspirarte primero?

La última ópera de Strauss CAPRICCIO es "una pieza conversacional para música" dónde se plantea una cuestión radical:   

¿Qué es más importante, la palabra o la música?

Para mí los secretos están detrás de las palabras. Hay una fuerza extraña que a uno lo conduce hacia “el hacer de determinada manera y no de otra”. Soy una persona organizada, y creo en el caos como primer gesto. Me hubiera gustado ser empírica, pero soy más bien intuitiva, casi una sonámbula. 

Después, todo empieza a relacionarse. En una época escribía mucho en torno a los personajes que tenía que hacer, hordas de cuadernos llenos de palabras sobre “lo que hay alrededor de un rol” después me obsesioné con la literatura circundante, y eso me abrió puertas que me permitieron plantear posibles obras (…)

Hacé una pausa y escuchala a Carolina de la Muela:

https://open.spotify.com/intl-es/album/4FxszrELPSt6YG7kJ8HjAT

Ser intérprete de teatro musical significa relacionarse con lo físico, con la disponibilidad, y con la salud, hay que estar muy servible y flexible, para poder hacerle frente a las funciones durante muchos meses seguidos.

Mis inspiraciones a veces son repetidas, la arquitectura es una de las más recurrentes en mi imaginario, y cuando hablo de arquitectura, también me refiero al paisajismo, a un vitral, a un sentimiento, a un plato de comida o a un conjunto de pantalón y casaca.

Imagen: La Inhumana en el Centro Cultural de la Cooperación

A lo largo de tu carrera viajaste y trabajaste en distintos escenarios del mundo...

Tuve la suerte de trabajar y vivir en Francia, en Italia en Suiza y en Alemania…

¿Hubo algún momento, obra o encuentro que hayas sentido como un punto de quiebre o una transformación profunda en tu manera de mirar el arte?

Los directores Pepe Cibrián, luego Fabián Luca que se convirtió en un compañero de ruta existencial, Ricky Pashkus, Hugo Midón, Alberto Felix Alberto y Alfredo Arias, este último pieza extrema y fundamental en el puzzle de mi vida.

Los encuentros pueden ser breves, puntuales y determinantes como el que tuve con el artista visual Gilbert Garcin, lo pude conocer y tener una charla con él cuando coincidimos en el Sur de Francia, yo estaba haciendo una obra y él exponía. Me siento totalmente identificada con su trabajo y sus declaraciones: Gilbert Garcin es un contador de historias, sus fotomontajes son a base de cortar y pegar, de tijeras y pegamento, sus fotografías son comedias disfrazadas de tragedia griega que nos enfrentan a situaciones reales que rondan por nuestro interior. Él mismo también es el protagonista de sus historias, vistiendo un viejo gabán en homenaje a Magritte:

- “Yo no focalizo la atención del espectador sobre mí, sino sobre el vacío en el que vivimos”. -

Fotomontaje de Gilbert Garcin Nada es imposible

Ale en Paris. Foto por Laura Lago

Foto por Claudio Larrea

¿Qué sentís que buscás transmitir cuando interpretás?

Yo no busco transmitir nada, solamente querría ser un canal de parto para interpretar un texto y brindárselo a los demás.

Hay algo muy cinematográfico y atemporal en tu estética. ¿Qué imágenes, épocas o artistas sentís que construyeron tu imaginario visual?

Los libros fueron mis primeros maestros “La niña que iluminó la noche” de Ray Brabdury, “Sybil” de Flora Rheta Schreiber, la biografía de Isadora Duncan, “Sobre Héroes y Tumbas” de Ernesto Sábato, el Dailan Kifki de María Elena Walsh, la Revista Claudia, una revista de moda argentina que ya no existe, donde escribía la vanguardia de la literatura argentina en medio de la moda de los años 70 y 80, la Revista Humor, la Revista Perfil, el eco de los pájaros y el sonido del tren…

El cuerpo tiene una presencia muy fuerte en tus interpretaciones. ¿Cómo cambia tu manera de habitar una obra según la ropa, el maquillaje o la música que te acompañan?

La ropa en escena tiene su propia impronta, tuve la suerte de ser vestida por diseñadores teatrales que me aportaron mucha información, como es el caso de Françoise Tournafond, una vestuarista francesa que trabajó con Luis Buñuel, y nuestros vernáculos Pablo Ramírez, Julio Suárez y Fabián Luca, artistas estrictos, muy estrictos. Respeto y admiro muchísimo a esta raza de diseñadores que entienden las épocas venerando la moldería y la perfección del detalle.

No quiero intencionar, quiero dejarme llevar, sé que hay algo más grande que nos lleva hacia “algún lugar”, cada uno tiene una misión, pero a la vez sueño y me gustaría hacer una obra radical que, desde la expresión, me obligue a un repliegue sobre mí misma, ¡amo los encuentros con los directores de teatro! Me gustaría hacer residencias de estudio en bosques, ir a Japón, cantar con orquestas pequeñas, y seguir sorprendiéndome con lo que me depare la vida… de hecho las cosas más increíbles que me sucedieron no fueron soñadas por mí… ocurrieron; superando mis fantasías.

Cuando imaginas el futuro, ¿qué deseos aparecen para vos como artista?

¿Cómo te gustaría habitar tu carrera y tu vida creativa de acá a cinco años?

Me gustaría hacer trabajos de investigación sobre la arquitectura. Tengo en carpeta, varios proyectos empezados sin terminar, que en primera instancia tienen relación con la escritura, y luego de manera exponencial se asemejan a una conferencia o un discurso cantado, evitando la representación como fin, para habilitar la exploración del lenguaje, diluyendo las fronteras de la expresión para intentar crear nuevas maneras de contar, y de comunicar.

Si tu recorrido artístico pudiera convertirse en una pieza de museo, una escena, un vestuario, una canción o una imagen, ¿cuál sentirías que te representa más hoy?

Hubo una canción que resume muy bien mi imaginario vocal y expresivo: "If” letra de Betty Comden y Adolph Green y música de Jule Styne traducida al castellano por Gonzalo Demaria dirigida por Gaby Goldman al frente de una orquesta maravillosa.

https://www.youtube.com/watch?v=nyv8gjcMOb8

Pero contemporáneamente pienso en el Museo de Brasil que se quemó y el fuego arrasó con miles de obras de arte, en definitiva… no creo en la preservación, ya que todo está condenado a desaparecer.

En MUSEII pensamos la ropa como algo que guarda memoria y emoción. ¿Hay algún vestuario o pieza escénica que sientas que conserva una parte importante de tu historia?

El desvío está en lo creativo y voy a girar violentamente hacia este presente que siempre es el momento más poderoso: hay dos piezas de MUSEII, una camisa blanca, y un conjunto pantalón saco color arena, sin ornamento alguno, solo líneas puras atemporales y honestas, como, a veces, cual ejercicio anímico, me gusta vestirme a mí; estas prendas me remiten a una declaración del arquitecto de la modernidad Adolph Loos:

“Liberarse del adorno es un signo de fortaleza espiritual”.

Gracias MUSEII por permitirme mirarme a través de estas preguntas y por ser ya parte importante de la historia textil de mi placard.

DROP 001 - Saco Kupka, Camisa Rothko, Pantalón Kupka.

Entrevista: Agustina Goyhman

Estilismo y dirección creativa: Nicole Segal

Fotografía: Leonardo Chihuailaf y Franco Longoni

Especial agradecimiento al Centro Cultural Borges por dejarnos ser parte de su hermoso espacio, a Maria Casalins por su increíble cielo, y a Sylvie Geronimi por el bello calzado de Ale.

http://alejandraradano.com.ar

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